Author Archives: Luna de Brigantia

About Luna de Brigantia

Luna de Brigantia está formado por un grupo de matronas que ejercemos nuestra profesión en toda la comunidad gallega. Entre otras actividades propias de la matrona, acompañamos partos y dilataciones en casa. Puedes contactar con nosotras en: info@lunadebrigantia.com 654932033

¿Qué es indispensable en un parto en casa?

El parto de MartaEn nuestro trabajo en el parto en casa nos alegra acompañar a las parejas en esos momentos tan importantes en sus vidas, te hacen, en cierto modo, sentirte tú también un poco más especial.

Les ayudas, les informas, estás a su lado en todo momento y acompañas el nacimiento de sus hijos, en el que algunas veces tienes que intervenir, pero otras muchas puedes pasar completamente desapercibida.

Cuando una persona importante en tu vida, una amiga, tu compañera en este viaje, te pide que le acompañes en su parto, además del trabajo, aparece esa otra parte emocional por la que te sientes completamente obsequiado de poder asistir. Para mí, solo que me elijan ya lo considero un regalo.

Cuando te escribe a las 3 de la mañana diciéndote que ha roto bolsa (mucho antes de lo previsto), y te encuentras a 1200 km. de distancia, te sientes impotente y te entran las ganas de llorar y llorar. Sabes que otras matronas estarán con ella, pero tu parte egoísta no te deja verlo así y te lamentas porque querías ser tú.

Y para finalizar, cuando te avisan a las 8 que ya ha nacido y que ha querido salir con tanta prisa que no ha dado tiempo a que llegara nadie, entonces te planteas,  ¿qué era necesario en ese parto?

Pues en este caso, solo se necesitó una madre con una fuerza espectacular  y con ganas de parir, un bebé con ganas de nacer, y un padre que lo dio todo por ayudar y estar para todo aquello que su mujer necesitaba (además, por supuesto, de una abuela que pudiese organizar todo el tema logístico y que todo estuviese listo).

Gracias por tus palabras de que me tenías presente en tu mente, me ha alegrado oírlo; pero en esta película, sobrábamos todos los extras y los actores secundarios.

Siento no haber estado allí, pero realmente, no hubiera sido necesario.

Estoy orgullosa de ti.

¡Felicidades Marta! ¡Felicidades bebé!

Una luz en la niebla: Depresión posparto

Llevar un bebé a casa es un gran acontecimiento. Aunque en la mayoría de los casos es un periodo alegre, a veces las emociones y el estado de ánimo no son lo que se esperaba. Muchas mujeres experimentan la «tristeza posparto». Pero nos resulta difícil diferenciar entre los cambios emocionales normales en una puérpera y los cambios patológicos o la depresión posparto.

Nocturna

Fotografía de Nerea Carrera

La TRISTEZA POSPARTO es un estado de melancolía provocado tras la maternidad y que puede ser originado por múltiples factores : cambios hormonales, las expectativas y miedos, la imagen propia en el parto, el rol de adaptación a la maternidad… Tres de cada cuatro mujeres presentarán periodos cortos de cambios de humor, lloriqueo o irritabilidad durante la primera semana del posparto, que pueden ser peores cuando está cansada o nerviosa.

Esta tristeza puede durar aproximadamente un par de semanas, el problema aparece cuando este estado continúa y se agrava, dando lugar a lo que llamamos DEPRESIÓN POSPARTO.  Se estima que, como mínimo, 1 de cada 10 mujeres experimentará depresión posparto, aunque, la mayoría de los casos no lleguemos nunca a conocerlos. Este estado se caracteriza por: sentimiento de fracaso como madre, pánico, pérdida del apetito, miedo a autolesionarse o causar daños al bebé, inseguridad, lloros con frecuencia, dificultad para dormir incluso cuando el bebé está durmiendo, pensamientos de que el bebé estaría mejor sin ti…

Tubos

Fotografía de Nerea Carrera

Por último,  un número muy reducido de mujeres presentará una reacción posparto mucho más grave que le hará perder el contacto con la realidad. Las mujeres que presentan PSICOSIS POSPARTO O PSICOSIS PUERPERAL  pueden ver u oír cosas que no existen, o mostrar conductas extrañas y a veces peligrosas, sueños angustiosos e incluso intentos de suicidio. Su inicio suele ser a partir  de  los 3 días posparto o dentro de las 2-3  primeras semanas. Ésta es una verdadera urgencia y hay que buscar ayuda inmediatamente.

Por todo esto, consideramos de vital importancia las valoraciones de la madre y el acompañamiento en el puerperio por parte de un profesional. Muchas veces os sentís incapaces de exteriorizarlo, pero hay que saber que, primero, es una patología que puede llegar a ser grave y, segundo, tiene cura. Si no duermes lo suficiente o si te vas poniendo cada vez más nerviosa  o si presentas alguno de estos síntomas coméntalo con tu pareja y llama a tu matrona, “es necesario pedir ayuda y acompañamiento para la travesía”.

Os dejamos el  link de un par de artículos en los que se habla en profundidad del tema, con consejos y otros testimonios que os podrán servir de gran ayuda:

http://www.federacion-matronas.org/revista/matronas-profesion/sumarios/i/7354/173/una-luz-en-la-niebla-cuidados-en-las-mujeres-con-depresion-posparto

http://iboneolza.wordpress.com/2012/11/15/infanticidio/

Hace unos meses Carmen tuvo la oportunidad de poder ayudar a una mujer, pudo hacerlo porque esta madre tuvo el valor de acudir a su matrona y la fuerza interior suficiente para darse cuenta de que tenía un problema  y tenía que buscar apoyo para salir de él.

Os trancribimos la carta que Marta envió a Carmen contando su historia…  La protagonista espera poder ayudar a las mujeres que paseis por esta situación y animaros a que contéis vuestras experiencias, porque con cada uno de los capítulos de vuestras vidas, aprendemos todos un poquito más.

5 de Julio 2013

Hola Carmen, aquí va mi historia, en la que tú has sido y sigues siendo “Mi luz”.

Me llamo Marta y tengo 36 años, ¿Cómo expresar en un escrito lo vivido en estos últimos meses?…pues empezaré por el principio…

Mi marido Xavi tiene 37 años y yo  36. Somos una pareja, ya no tan joven, que vivíamos una vida perfecta, ¿cómo definir perfecta?, pues nos queríamos mucho y hacíamos todo lo que nos apetecía.

Esta historia empezó en el día en el que ambos decidimos tener un hijo. A las parejas que teníamos a nuestro alrededor les costaba mucho quedarse “embarazados”, por eso dos semanas antes de casarnos (junio 2012), nos dijimos “hoy no tomaremos precauciones” e hicimos el amor.

Llegó la boda  y luego el viaje de novios; nos lo pasamos genial y disfrutamos al máximo. Estábamos en un país donde habita la alegría, el alcohol, las fiestas, las playas… Por lo menos  para nosotros que estábamos allí de vacaciones.

Cuando volvimos, encontramos un piso en la zona que nos gustaba, nos planteamos si sería factible comprarlo, ya que si íbamos a tener  familia era el ideal: más grande, mejor zona… Entonces  un día, de repente (como había estado viviendo en una nube unos cuantos meses, una nube de felicidad y de no parar),  me paré a pensar que ese mes no había tenido la menstruación , ¡se atrasaba ya dos semanas! ; además el mes anterior sólo había sangrado un par de días (cosa rara en mí) y tras hablarlo con Xavi, decidimos esperar una semana más por si era de los nervios que habíamos pasado con la boda, el viaje, el  piso…

Pero, yo empecé a pensar que  pasaba algo más, no sé, tenía una barriga muy extraña  (aunque había comido muchísimo en el bufet restaurante del  viaje de novios),  pero además me notaba un carácter diferente.

Llegó la semana siguiente y compramos la prueba de embarazo (nervios!!) cuando le enseñé a Xavi el resultado le pregunté “¿esto qué es?”, a lo que me respondió muy contento: “positivo cariño, vamos a ser papis” …. y yo me quedé un poco “rara” pensando “no puede ser: ¿Una sola vez sin protección y ya está?”, pero sí; fuimos al médico y nos dijo que estábamos ya de 12 semanas.

¡¡ 12 semanas !! Madre mía, no  me lo podía creer, pasé una semana  contenta y a la vez triste, en cambio Xavi estaba contentísimo, y no llegaba a entender por qué yo no estaba así.

Con el tiempo me relajé y vivimos un  embarazo bastante bueno. Bueno con lo típico: estreñimiento, acidez, las patadas (que a veces eran una sensación maravillosa y otras se convertían en un “patadón”)…

Así llegamos a la última semana de embarazo, la 40. El día que cumplía, fuimos a un control de embarazo en el hospital dónde íbamos a tener nuestro bebé,  y aquí empezó nuestro reto, la prueba más difícil en la que Xavi y yo no nos habíamos embarcado nunca…

En el hospital, nos dijeron que la bolsa amniótica tenía un “poro”, se estaba perdiendo líquido amniótico y era preferible que naciera el bebé ese día. Nos quedamos un poco en “shock”, nos llevaron a la sala de espera, no sabíamos si reír o llorar. A los 5 minutos salió una enfermera y nos invitó a entrar y a que me diera una ducha;  nos llevaron a una habitación y nos comunicaron que sería un parto inducido. Yo sabía, de las clases preparto, lo que era, pero no sabía lo que me esperaba. Entonces llego la enfermera y nos dijo que iría para largo, que pasaríamos unas 10 o 12 horas allí y si teníamos suerte, quizás menos. La cara de Xavi y la mía fue pues de resignación (si habíamos llegado hasta aquí pues ya está, a por todas, con nuestra fortaleza, juntos lo conseguiríamos).

La enfermera aconsejó a Xavi que se fuera a casa y trajera lo imprescindible; se fue y allí me quedé yo, en una sala de urgencias, cuando sólo íbamos a hacernos una prueba.

Enseguida llegó la matrona del turno de mañana, me trató muy bien y me dijo que nos iba a monitorizar (a mi bebé y a mí) y que me iba a poner como un “tampón” para acelerar el proceso. Me introdujo una especie de “tela” de 1cm más o menos… En cuestión de 10 minutos empezaron las contracciones cada cinco minutos; ¡Contracciones! De repente me quedé extrañada pensando “si hace un minuto no me pasaba nada, y ahora tengo contracciones… esto va a ir seguro, más rápido de lo que nos dijo la enfermera”.

Volvió Xavi y seguía con contracciones cada 5 minutos, luego cada 7, y así no sé cuántas horas, hasta que decidieron romper por completo la bolsa, ahí empecé con un dolor muy fuerte, pero nada comparado con las contracciones que iba a sufrir las siguientes 6 horas. Nunca había sufrido de esa manera, contracciones que me dejaban sin conocimiento.

Antes de romper la bolsa,  había cambiado el turno en el hospital, lo cual fue, para Xavi y para mí, una suerte y un castigo al mismo tiempo:

¿Por qué una suerte?, porque conocimos, bajo nuestro punto de vista, una profesional preocupada por sus pacientes a la cual denominé “mi luz”, porque lo fue.  Gracias a ella hoy estoy escribiendo esto y sin ella no sé si hubiera podido superar “todo”, tanto el parto, como lo que vino después.

¿Por qué un castigo?, porque conocimos a la que denominaré “robot”,  “profesional” que se dedica a cumplir un “protocolo” sin importarle el dolor que esté sufriendo una más de tantas madres embarazadas que habrán pasado por allí.

Lo cierto es que, después de pasar 6 horas, que no se las deseo a nadie, supliqué y grité por el dolor que estaba sufriendo. Por  fin me pusieron la anestesia para dejar de sufrir, llevaba ya 20 horas de parto y no podía más. Ya no miraba a Xavi porque lo único que me provocaba su mirada era más sufrimiento y sólo miraba a “mi luz” y cuando aparecía el “robot” intentaba pasar el mal rato lo más rápido posible.

“Mi luz” me acompañó a la hora de ponerme la anestesia, me acompañó para pasar, con los mínimos nervios y dolores posibles, todo el proceso. Hizo que mi actitud fuera más positiva, dentro del infierno que estaba pasando. Llegó el siguiente turno, mi hija sufrió bradicardias y me hicieron varias pruebas más que contribuyeron a que nos pusiéramos todavía más nerviosos, pero al final, dos horas más tarde, tuve a mi preciosa hija Elsa , con un parto vaginal en el que me pusieron sólo 4 puntos. Me la pusieron piel con piel y sentí un cúmulo de sentimientos, primero estallamos a llorar y a pensar que todo había acabado por fin.

                  Ya era 23 de febrero y había caído una gran nevada.

Después del nacimiento nos pusieron en una habitación, pero en ese momento sólo pude quedarme mirando para mi hija durante al menos 30 minutos, sin levantar la vista y con la mente en blanco. Los dos días de hospitalización transcurrieron rápidos, y al tercero nos fuimos para casa.

Nada más salir del hospital, me puse a llorar, aún no sé por qué, quizá porque allí estábamos en una burbuja y ahora tocaba enfrentarse a la realidad y no teníamos nada preparado.

Siempre he sido una persona risueña, positiva, decidida…  pero lo que pasó posteriormente, fue muy duro para mí y casi me supera. Creé un rechazo hacia mi hija  que no entendía, pero yo sólo quería que ni se moviese, ni nada de nada, y es que llevábamos 40 horas sin dormir, y no teníamos fuerzas para nada.

Yo hacía como si no la escuchara y empecé a pensar en dejarla con alguien unos días y descansar, pero, ¿cómo iba a hacer eso? ¡Era mi hija! ¿Sería todo causa de la revolución hormonal? . Xavi estaba también muy nervioso y tampoco sabía, supongo que como todos los padres primerizos,  qué hacer con la niña o qué le pasaba.

Al final, empecé a pensar que una vida sin mi hija sería mejor, ya que antes habíamos sido muy felices sin ella y ese pensamiento se me fue apoderando cada vez más y más, hasta que un día  pensé “yo no quiero esta vida” “pues desaparezco yo y ya está”, pero entonces pensaba, “si yo no estoy en este mundo haré sufrir a mucha gente, pero si no está ella tampoco se notará tanto”.

Sí, efectivamente no estaba muy bien, y llegó un día en el que casi hago un disparate; pero no llegué a hacerlo porque no era justo para los demás, aunque para mí, en aquel momento, era la solución a todos mis problemas. Miré el calendario, y vi que al día siguiente tenía cita con mi matrona, “mi luz”, entonces pensé en contárselo todo, porque ya no podía más con aquellos pensamientos y sólo era cuestión de tiempo hacerlos realidad.

Y así fue, asistí yo sola a la visita y cuando la vi, “mi luz”,  me derrumbé, empecé a contarle lo que me pasaba sin siquiera habérselo contado a mi marido, con el cual tenía una gran confianza, y lo arreglaron todo para que ingresara esa misma noche en el psiquiátrico.

Madre mía, “yo en un psiquiátrico”, pero había que hacerlo antes de dañarme a mí o a mi hija.

Y allí fui, y es lo mejor que he hecho;  me trataron con varios fármacos  y actualmente han encontrado un tratamiento que me va genial, veo a mi preciosa hija Elsa y la quiero achuchar. Todavía hay ratos en los que se la dejo a los abuelos, porque tantas horas me agobia y es que aún me estoy recuperando, pero para nada pienso ni siento lo de antes.

PrimaveraQUIERO A MI HIJA EN MI VIDA Y DESEO UN FUTURO CON ELLA MI MARIDO Y NUESTRA MASCOTA (una perra preciosa que ha estado durante todo este rato a mi lado y que también forma parte de nuestra familia). Aún nos queda camino por recorrer como familia, mi pareja está yendo al psicólogo, pero gracias a la ayuda de los profesionales que tenemos a nuestro lado lo conseguiremos.

PD.- Este escrito me ha hecho reír y llorar a la vez, cada vez que me veo con pocas fuerzas, me acuerdo de ti. Eres mi “luz” hoy, ayer, y siempre, y te lo digo de todo corazón. Gracias por darme la oportunidad de poder escribir todo esto, que estoy segura me ha ayudado a darme cuenta de todo lo que hemos pasado ya.

Si encuentras una “luz” sigue con ella porque te llevará a ser feliz.  

Gracias Carmen

 “Estoy orgullosa de ti, de vosotros, y aunque ha sido y sigue siendo muy duro,  estoy segura de que la tempestad se calmará y podréis encontrar, en familia, la felicidad que os merecéis”  

Carmen

Conoce a todo el equipo!!

Marta

«Me llamo Marta Bernárdez, estudié enfermería en la Universidad de Santiago de Compostela para poder ser matrona, pero al terminar la carrera tuve demasiada prisa por trabajar y aparqué la idea de seguir estudiando. Seis años después nació mi hija, en un parto íntimo y respetado. Gracias a ella decidí retomar mi sueño y tras dos años de formación en la Unidad Docente de Matronas de Cataluña, volví a casa con la ilusión de poder acompañar a las mujeres en sus partos, haciéndolo con el respeto que ese momento merece, en el lugar que esa mujer desea y de la forma más segura para ella y su bebé.

Con mi trabajo quiero transmitir a la mujer un fuerte sentido de bienestar, de seguridad en sí misma y una actitud positiva hacia el embarazo, el parto y la maternidad; a la vez que alentarla a que confíe instintivamente en la capacidad de su cuerpo para parir.

También me parece importante brindar a la mujer la posibilidad de conocer su suelo pélvico, dar la bienvenida y adiós a su ciclo menstrual o reconectarse con la sabiduría que ya posee; ayudando desde el conocimiento de la fisiología, del porqué y cómo suceden los procesos.

Además de enfermera y matrona, soy técnico en dietética y  ofrezco mis conocimientos sobre nutrición y principalmente sobre alimentación complementaria del lactante.»

 

Carmen

«Soy Carmen Amorín, desde que me diplomé por la Universidad de Vigo en el 2002, he trabajado como enfermera en Canarias, Galicia y Francia, lo que me permitió ver diferentes maneras de hacer las cosas.

 En esta trayectoria tuve la suerte de conocer a una matrona que un día me dijo que creía tener una de las profesiones más bonitas del mundo, lo que me incitó a averiguarlo (gracias Ángeles).

Y  tras especializarme por la Unidad Docente de Matronas de Cataluña, aquí estoy,  dispuesta a trabajar con las mujeres para acompañarlas y asesorarlas  en todas las etapas de su vida .

Desde hace años, la atención al parto en nuestro país está cambiando, pero este cambio se nos está haciendo lento y difícil. A lo largo de mi formación entendí  que el embarazo y el parto son acontecimientos únicos tanto para la pareja como para el recién nacido, por lo que me gustaría ayudar a todas las mujeres, hasta que llegue ese día en el que todas puedan elegir libremente cómo y dónde tener a sus bebés.

 Estoy convencida de que  el cuerpo de la mujer es sabio y otra manera de nacer es posible.»

 

Eva

«Mi nombre es Eva Calvar.  Actualmente trabajo en el Hospital Xeral de Vigo en el servicio de Neonatología, colaboro con Luna de Brigantia en la atención domiciliaria del embarazo y parto y, junto con otra compañera, he montado una empresa de atención perinatal a domicilio, Matronasmorrazo.

Todo lo que aprendo y aplico en mi profesión intento que sea acorde con lo que ocurre en la naturaleza, con otros mamíferos por ejemplo y siempre basado en la evidencia científica y actualizado.Poder acompañar el nacimiento de un nuevo ser es de las cosas más extraordinarias que me han sucedido en la vida. Me alegro cada día de poder dedicarme a esta profesión.»

 

«Me llamo Carla, tras diplomarme en enfermería en 2005, y trabajar en diferentes hospitales durante 5 años, me decidí a hacer la especialidad de ginecología y obstetricia (Matrona)  puesto que siempre lo había pensado, pero creía que era algo difícil de conseguir. Así que un día dejé de tenerlo en mente para ponerlo en práctica, y ha sido lo mejor que he hecho en mi vida.

Me especialicé por la Unidad Docente de Matronas de Cataluña y ya durante mi formación  comprendí que otro tipo de parto era posible, un parto respetuoso con la madre, con el bebé que está por llegar y con su familia. Brindamos apoyo no sólo en el parto si no también en otras etapas de la vida de la mujer, adolescencia, embarazo, climaterio…

Tras trabajar en Canarias, ahora he vuelto a Galicia para poder formar parte del momento más importante de la vida de las mujeres.» 

¿Y que le regalo?

Seguro que muchas veces os habéis hecho esa pregunta.  Pues si se trata de que le regalo a una embarazada o a una mamá reciente, os traigo dos sugerencias que podrán disfrutar con toda su familia.

La primera es una preparación para la maternidad y paternidad en el propio domicilio, individualizada y adaptada a las necesidades de cada familia tanto en contenidos como en horario.  De esta manera, tanto la pareja como los niños pueden prepararse también para recibir al nuevo miembro de la familia.  Con materiales didácticos adaptados a adultos y a niños de diferentes edades.

La segunda propuesta de regalo que os hago es un paquete de 3 visitas posparto.  Aunque sea domingo o festivo, con este regalo, la familia podrá contar con los cuidados de una matrona desde el primer minuto después de llegar a casa.  Ya sea para ayudar en la lactancia, resolver todo tipo de dudas o vigilar el cuidado de los puntos de la episiotomía o la cesárea (si los hay).

Si estáis interesados en alguno de estos regalos podéis contactar a través del correo electrónico y los móviles que aparecen en los bonos.

Se está mejor en casa que en ningún sitio…

«Se está mejor en casa que en ningún sitio», este es el lema de la celebración del 25 aniversario de la Asociación Nacer en Casa, al que hemos tenido el placer de asistir.

Y digo que hemos asistido, porque no he ido sola.  Me ha acompañado Carmen, una matrona que se acaba de unir al la aventura de Luna de Brigantia (en unos días os presentaré a nuevas compañeras).

En las ponencias del primer día descubrimos el contexto reciente del parto en casa y la historia de la asociación.  La lucha de estos profesionales durante los últimos 25 años para normalizar el parto domiciliario, es admirable.

Se hizo un homenaje a Casilda Rodrigañez, por su trayectoria,  su aportación en la toma de conciencia del patriarcado en el que vivimos y su difusión de la importancia de la necesidad de una mayor autonomía de la mujer en la toma de decisiones sobre su sexualidad.  Además, tuvimos la suerte y el gusto de poder escucharla y nos habló de la función social del amor y lo importantes que son las madres en eso.

 

Agradecemos el precioso video de Maite Gómez, en el que nos contó que una vez tuvo un sueño… Y nos mostró en fotos toda su trayectoria profesional. Fue tan emotivo que casi todos los asistentes derramamos alguna lágrima.

 

Robin Lim, que ha fundado una casa de partos en Bali nos habló de la placenta y la sangre del cordón umbilical, y para terminar, compartió con nosotros el vídeo del parto de Diana, hija de dos ginecólogos, que parió en su casa de partos.  Los padres de Diana le habían dicho que si no quería una cesárea debía ir a parir con una matrona.

 

La mañana del domingo la empezamos con un taller de Cristina Alonso, partera de Luna Maya, que nos habló de su experiencia en Chiapas e hizo alguna demostración sobre el uso del rebozo en el parto.

 

Después de escuchar a Verena Schmid me quedo con los deberes pendientes de leer algunos de sus libros que no conocía.

 

Pere Enguix, fundador de la clínica Acuario, nos contó su cambio en la visión del parto tras leer el libro de Frederick Leboyer «por un nacimiento sin violencia».  Pero nos impactó con su historia personal, que lo llevó a la carcel en 2 ocasiones y a estar durante 10 años en libertad condicional.  En el hospital en que trabajaba era frecuente recibir a mujeres con graves infecciones o hemorragias tras abortos realizados de forma clandestina.  Esto lo llevó a poner en marcha un centro de planificación, en el que se proporcionaban métodos anticonceptivos, pero también al que llegaban mujeres solicitando ayuda para abortar.  Inicialmente les facilitaban información para abortar en Londres o Amsterdam, después ya organizaban grupos que iban acompañados por alguna mujer del centro, y finalmente empezó a realizar abortos (ilegales en aquel momento).  de esta manera contribuía a disminuir la mortalidad de las mujeres y que no hubiese un agravio comparativo entre las mujeres con poder adquisitivo, que podían viajar al extranjero para abortar de forma segura y las que sólo se podían permitir abortos ilegales en condiciones de dudosas higiene y realizados por personal no cualificado.

 

Jan Tritten, partera norteamericana nos dijo una frase muy importante «el parto es una cuestion de derechos humanos», así que la mujer tiene derecho a decidir cómo y dónde parir. Esto nos llevó al caso de Hungría, donde el parto en casa es perseguido y condenado, y  donde Agnes Gereb, matrona,  está en arresto domiciliario desde hace meses por atender partos en casa.  Compartimos unos minutos con Agnes a través de un vídeo.

 

También hubo testimonios de profesionales, madres e hijos que habían asistido, parido o nacido en casa, y Rosa Zaragoza nos amenizó el sábado con su hermosa música.  Para finalizar con un poco de humor, cada jornada terminó con una estupenda «Clownclusión».  Virginia Imaz  tiene una capacidad extraordinaria de síntesis y consigue poner una nota de humor en cualquier tema.

TVE estuvo grabando, y este es el video que emitió en su informativo.

 

Volvemos a casa cansadas, pero satisfechas de toda la gente que hemos conocido, los reencuentros con gente que hacía meses o años que no veíamos, pero sobretodo cargadas de oxiticina, ideas y energía.

Semana Mundial del Parto Respetado 2013

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Desde hoy día 20, y hasta el 27 de mayo, se celebra la Semana Mundial del Parto Respetado, cuyo lema este año es «Por favor no molesten, estamos de parto», y de la que podéis encontrar más información aquí.

Esta celebración genera en mi un sentimiento ambivalente.  Pienso que cuando hay que hacer una celebración de algo tan básico, es porque las cosas están fallando.  Todos los profesionales que trabajan acompañando el parto deberían estar ya concienciados y las mujeres no deberían tener que luchar para que se respeten sus partos.  Es su derecho que se les respete!!!!

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Mi contribución a esta celebración-reivindicación es recordaros a las madres gallegas que hace un par de meses, la Xunta de Galicia publicó un modelo propio de plan de parto, y espero que esto,  dé el impulso necesario para que en todos los centros de salud y en todas las preparaciones al parto se hable y ayude en su elaboración, pero sobretodo, que cuando una mujer llegue a un hospital con este plan de parto, o cualquier otro elaborado por ella misma, se cumplan sus deseos y se respeten sus decisiones.

COMPARTO LA CELEBRACIÓN, PERO SOBRETODO LA LUCHA

 

Madres y matronas, hoy es mi día y el vuestro!!!

Hoy es el Día de la Madre y yo soy madre de una niña que me llena de felicidad desde hace 4 años, pero además, este año estoy de nuevo embarazada…  Este embarazo que ha sido tan buscado y deseado hace que en Luna de Brigantia se estén produciendo una serie de cambios que conoceréis en las próximas semanas.  El objetivo es tener todo preparado para que a partir de octubre y durante unos meses yo pueda dedicarme a mi familia, y que las mujeres que necesiten los servicios de Luna de Brigantia puedan seguir utilizándolos.

Pero este post se titula madre y matrona, porque este año, el Día de la Madre coincide con el Día Internacional de la Matrona, y no quiero desaprovechar la oportunidad de recordaros que las matronas no estamos exclusivamente en la maternidad de las mujeres.

Es cierto que en la maternidad somos importantes, la OMS (Organización Mundial de la Salud) dice que el profesional de referencia en la atención del embarazo, parto y puerperio normales es la matrona; y existen estudios que dicen que las mujeres se sienten mejor preparadas y apoyadas durante el parto si son atendidas por una matrona.   Pero cada vez más, alrededor de la maternidad las mujeres reclaman otros servicios, como son las visitas de puerperio a domicilio, el apoyo emocional durante el embarazo tras un parto traumático, la ayuda en la elaboración de su plan de parto o el apoyo emocional cuando sucede un aborto.

La vida sexual y la reproductiva son un todo,  no se pueden separar, así que la maternidad  no deja de ser una parte de la sexualidad.  Al ser la maternidad la faceta más conocida  de las matronas,  es en la que tradicionalmente se nos ha encasillando, olvidando que también debemos estar presentes en muchas otras etapas.  La sexualidad es parte integral del ser humano desde que nace y a lo largo de toda la vida, tiene que ver con cómo nos expresamos, relacionamos, amamos y no sólo con nuestra pareja, sino también con nuestros familiares, amigos, etc.  El acompañamiento de una matrona durante toda la vida sexual mejorará la salud de la mujer y la familia, proporcionando educación sanitaria, actividades de prevención de cánceres ginecológicos,  valorando y tratando problemas de suelo pélvico e incontinencias, asesorando sobre métodos anticonceptivos, menopausia,…  Hay tanto trabajo por hacer.

Ayudadme a difundir el trabajo que hacemos las matronas!!

Que todo el mundo sepa que atender los partos es una pequeñísima gran parte de todo lo que podemos ofrecer.

Feliz día a todas

 

Anticonceptivos homonales -segunda parte-

Ayer leí en el blog Feministas Ácidas la experiencia de una mujer con los anticonceptivos homonales, concretamente con el aro vaginal, aunque lo que cuenta puede pasar con el resto de métodos hormonales combinados.  Relata los síntomas que ha tenido con mucha claridad  y sin tapujos.   Me sorprendió de su relato que cuando comentó las molestias que tenía con varios médicos, nadie lo relacionaba con su anticonceptivo, y en cambio, esos síntomas, son lo que yo suelo comantar a las muejres que se pueden presentar al iniciar este tipo de métodos.  No a todas las mujeres les pasa, y algunas los toleran mejor que otras, pero creo que la responsabilidad del personal sanitario es informar de esos posibles efectos.  En eso consiste una consulta de anticoncepción!!!

Os dejo aquí el enlace, en el que además de su experiencia veréis que hay muchos más testimonios, de mujeres que sufren síntomas parecidos, y también de las que no.

Y ya que ella ha contado su experiencia  yo he de decir que en los años que tomé anticonceptivos hormonales, no he tenido ninguno de esos síntomas, o al menos, no en el grado en que me afectasen a mi vida cotidiana.  A pesar de eso, los anticonceptivos hormonales no son mi ideal.  He encontrado un método que me permite tener controlado mi ciclo menstrual sin interferir en él.  En breve os lo contaré.

Métodos anticonceptivos definitivos

Los métodos anticonceptivos definitivos son la oclusión tubárica y la vasectomía.

Oclusión tubárica.  Generalmente se le conoce como ligadura de trompas y consiste en el cierre de las trompas de Falopio, que es el conducto que une los ovarios con el útero, impidiendo por tanto que se pueda producir el embarazo.  Para la oclusión tubárica existen varias técnicas con diferentes grados de intervención.  La mayoría de ellas requeiren de anestesia raquídea y mediante unas pequeñas incicsiones en el abdomen se accede a las trompas y se ligan o cortan.  Existe otra técnica, menos conocida y menos agresiva, que se puede realizar de forma ambulatoria.  Consiste en la realización de una histeroscopia para introducir un dispositivo (Esure) en las trompas y esperar a que el cuerpo reaccione al material y produzca una fibrosis de las trompas, dejándolas obstruidas.  En el caso de la ligadura de trompas vía abdominal, se produce más dolor que con el dispositivo intratubárico.

Es frecuente que en caso de cesárea, y si la mujer tiene cumplido su deseo reproducitivo se le informe sobre la posibilidad de realizar una obstrucción tubárica, pero no es una decisión que se pueda ni deba tomar en el momento de la cesárea, si no que se debe decidir y consentir previamente.

Vasectomía.  Consiste en la sección y ligadura de los conductos deferentes, que son los que llevan los espermatozoides desde los testiculos hasta la uretra.  Al quedar cortado este circuito, en poco tiempo el semen deja de contener espermatozoides.  Se realiza en unos 30 minutos y con anestesia local.

Para estas técnicas, tanto la masculina como la femenina, en algunos centros hay unos protocolos de criterios, que se basan en la edad del o la paciente y el número de hijos que ya tienen.  La tasa de fallos es pequeña, pero hay que utilizar un método complementario hasta que se confirma la esterilidad.

Debido a que son técnicas quirúrgicas, conllevan unos riesgos y complicaciones asociados, que la matrona debe explicar, y el ginecólogo o el urólogo debe adecuar a la técnica concreta que utilizará, además de explicar en qué consiste dicha técnica.

Cuando una pareja valora alguno de estos métodos, es importante informarles de que aunque algunas técnicas pueden ser reversibles, hay que valorar la opción como un método definitivo.

 

 

Hemos estado de parto

Cómo sabéis uno de mis propósitos es escribir una entrada a la semana, pero este fin de semana «hemos» estado de parto, y aún estoy recuperando la normalidad.

Ya ha nacido otro niño con las únicas intervenciones que su madre necesitó en cada momento y el día que él decidió.

Espero que la mamá quiera compartir con vosotros su vivencia, y si no es así, quedará en mi recuerdo un fin de semana muy intenso.