Anticonceptivos hormonales

By | febrero 4, 2013

Junto con el preservativo, los anticonceptivos hormonales son  los métodos más conocidos para el control de la fertilidad.  En el mercado existe una gran variedad de preparados hormonales y aunque la legislación actual no permite que las matronas puedan prescribirlos, de lo que no hay duda es de que sí pueden dar la información para que la mujer decida si quiere o no un método hormonal, y en qué tipo de presentación lo quiere.  Después, será el médico el que decida y prescriba cual es la dosis hormonal idónea para cada mujer.

A lo largo de las próximas semanas seguiré hablando de otros métodos anticonceptivos no hormonales y al finalizar, intentaré hacer un cuadro-resumen en el que se pueda ver con facilidad las ventajas e inconvenientes de cada método.

Presentaciones 0rales

Las hay de dos tipos, la píldora combinada y la de gestágeno.

La píldora combinada está compuesta por dos hormonas similares a las producidas por la mujer durante su ciclo menstrual. Existen diferentes tipos que varían según la dosis de hormonas y la pauta de presentación. Tomando cada día y a la misma hora una píldora se inhibe la ovulación por lo que es uno de los métodos anticonceptivos más eficaces que existen ya que si no hay ovulación no puede haber embarazo.  Si las pastillas vienen presentadas en envases de 28 comprimidos, se deben tomar continuamente, sin descansos: al terminar un envase, se comienza el siguiente. Si la presentación es de 21 pastillas se deben tomar con un intervalo de siete días de descanso entre cada envase. En cualquier caso, la menstruación aparecerá  aproximadamente cada 28 días.

La recuperación de la fertilidad cuando se abandona el tratamiento es inmediata y el embarazo se puede producir ya el primer mes tras abandonar la toma de píldora sin que tenga ningún efecto nocivo sobre el bebé.

Estos anticonceptivos, al llevar estrógenos, no se recomiendan en determinadas situacions relacionadas con la edad, el tabaquismo o algunas patologías (enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes y dislipemia entre otras) y requieren ciertos controles médicos periódicos.

La “minipíldora” contiene  solamente una hormona (gestágeno).  Al no contener estrógenos puede ser una alternativa para aquellas mujeres que no toleran bien los estrógenos o los tienen contraindicados  así como para las mujeres en periodo de lactancia.

Con este método, puede ser que la mujer mantenga sus ciclos menstruales normales, pero lo más habitual es que se vuelva irregular o incluso desaparezca (amenorrea).  Esto puede ser mal tolerado por las mujeres y es el motivo más frecuente de rechazo de este método.

Existe una única presentación de 28 pastillas, y debe tomarse una pastilla cada día a la misma hora, continuadamente y sin descansos; al terminar un envase se comienza el siguiente.

Los comprimidos, ya sean combinados o de progestágeno, variarán su eficacia según la constancia y regularidad en la toma diaria, de forma que un olvido puede hacer que se pierda la eficacia en todo un ciclo.   Además, la toma conjunta de algunos antibióticos y la presencia de vómitos o diarrea, también puede afectar a la eficacia.

Presentaciones inyectables e implantables (progestágenos)

En España existen dos tipos de anticonceptivos hormonales inyectables vía intramuscular:
El inyectable mensual es similar a la píldora combinada ya que contiene las mismas dos hormonas.

El inyectable trimestral es similar a la minipíldora ya que contiene una única hormona.

El implante anticonceptivo consiste en una varilla de unos 2mm de diámetro y 4cm de largo, que no se deshacen en el organismo, pero liberan una cantidad de progestágeno controlada durante tres o cinco años dependiendo del tipo de implante.  Debe ser insertado en el antebrazo y extraído por un médico familiarizado con la técnica, durante la que se utilizará anestesia local.  Puede implantarse durante la lactancia y es de elección en aquellas mujeres que tienen contraindicados los estrógenos (fumadoras, obesas, hipertensas,…)

Inicialmente tiene un coste elevado, pero al paso de los 5 años, es más rentable que los anticonceptivos orales.

Tanto los inyectables como el implante presentan una elevada eficacia ya que se disminuye el riesgo de error u olvido en la toma.

Presentaciones tópicas

La vía tópica es la que utiliza la piel o las mucosas para la administración de un fármaco.  En este caso, existe el anillo vaginal y el parche transdérmico.

El anillo vaginal consiste en un aro flexible, que se inserta en la vagina y va liberando hormonas muy similares a las que contienen las píldoras combinadas pero en cantidades pequeñas y de forma constante, durante 21 días,  tras los cuales se retira y viene un período de descanso de siete días durante los cuales bajará la regla, comenzando el proceso nuevamente. Así, se alternan siempre tres semanas de uso y una de descanso.

El parche anticonceptivo contiene también hormonas muy similares a las de la   píldora combinada.   Se aplica en la superficie de la piel y se cambia semanalmente.  Durante 3 semanas se utiliza parche, y la cuarta semana se retira para que haya una menstruación, y se vuelve a colocar otro parche a los 7 días. Cuando es utilizado correctamente es muy eficaz.

Dispositivo intrauterino DIU

Existe un dispositivo intrauterino en el mercado que además del propio efecto mecánico del DIU, también tiene una carga de progesterona que refuerza su función anticonceptiva y proporciona ventajas a las mujeres con hipermenorrea. No es el método más aconsejable en mujeres que no hayan tenido hijos.  Es altamente eficaz aunque incrementa el riesgo de embarazos ectópicos y de enfermedad inflamatoria pélvica.

 

 

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