Epidural, las preguntas más frecuentes

By | septiembre 30, 2014

Hace unos días leímos un artículo en el diario digital La nueva España cuyo titular era:  EPIDURAL, LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES. Todo lo que debes saber sobre este anestésico que ayuda a sobrellevar los intensos dolores del parto

epiduralY yo me pregunto… ¿Realmente con este artículo nos hablan de todo lo que deberíamos saber?

Algunas de sus afirmaciones no son correctas y hay bastantes cosas más que deberías saber sobre este anestésico… En morado podéis leer lo que dice el artículo y en verde nuestro comentario al respecto:

Según explica Ino Fornet, anestesista del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda de la Comunidad de Madrid, sobre la conveniencia o no de elegirla en el parto: «la epidural permite tomar decisiones rápidas en situaciones obstétricas en las que existe muy poco margen de actuación, lo que equivale en muchos casos a disminuir los riesgos para la madre y el bebé».

Nada más empezar, ya destaca un aspecto erróneo de la sociedad actual, “la medicina preventiva”… ¿ Por qué tendría que pasar algo en un parto normal? ¿Somos conscientes de que la mayoría de las cosas que pasan son debidas a la cadena de intervenciones? ¿Por qué no intentamos intervenir menos en un proceso FISIOLÓGICO? De esta manera, seguro que reduciríamos las urgencias obstétricas.

Según señala la anestesista, existe una alta demanda de la anestesia epidural, ya que se estima que un porcentaje inferior al 10% de las mujeres pasan por un parto considerado poco doloroso. Los partos en los que se emplea la epidural se encuentran alrededor del 80% y de entre estas mujeres en un 75% de los casos la técnica analgésica de la epidural funcionará bien.

¿Por qué no nos planteamos que igual esta alta demanda de anestesia epidural es debida a la atención recibida por las mujeres en la mayoría hospitales y las características de los mismos?

Que en un hospital el 80% de las mujeres precisen de anestesia epidural no debería se un motivo de orgullo, dado que la OMS hace ya muchos años, destacó la importancia de evitar el empleo de la epidural como método habitual para el alivio del dolor en el parto (1).

Existe evidencia científica sobre algunas de las acciones que reducirían este 80% de tasa de epidurales actual:

  • Una revisión Cochrane publicada en 2006 (2), dice que el apoyo continuo de la parturienta debe ser considerado como efectivo en el alivio del dolor con un nivel de evidencia Ia, grado de recomendación A. Existen hospitales en los que seguimos echando al acompañante de la mujer cada vez que queremos realizarle alguna técnica y teniendo en cuenta el ratio de matronas por número de mujeres en nuestros hospitales, me parece imposible poder cumplir ese nivel de evidencia A.
  • En otra revisión de la Cochrane de 2004 (3) se evaluaron los efectos de la atención en centros de obstetricia con características familiares versus la atención en la sala de partos convencional. En comparación con los centros institucionales convencionales, los centros de obstetricia con características familiares se asociaron a beneficios moderados, como la reducción de las intervenciones médicas (menos necesidad de analgesia, más partos espontáneos, menos desgarros, menos episiotomías) y el aumento de la satisfacción materna. ¿De cuántos centros de obstetricia con características familiares disponemos actualmente? Suerte que hay gente que hace caso de estas recomendaciones y lleva a cabo proyectos como Arquitectura de maternidades  

Entre las múltiples inquietudes que presentan las embarazadas en la aplicación de la anestesia epidural se encuentran el no poder moverse, no sentir cuándo deben pujar o el dolor del pinchazo. En este sentido, Fornet tranquiliza a las futuras madres que deseen que se les administre la epidural, ya que apunta que en casos muy excepcionales se puede producir un episodio de parálisis, algo que podría suceder en otro tipo de pacientes mayores polimedicados y con graves cuadros de enfermedad sin dejar de ser algo excepcional.

Esta no es una explicación al miedo de las embarazadas de no poder moverse, no poder empujar… No hay evidencia científica, pero sí es evidente que una mujer con epidural casi nunca puede caminar, ni estar en la pelota, ni mover su pelvis para facilitar el encajamiento de su bebé en la pelvis y frecuentemente no tienen sensación de pujo, por lo que debe ser guiada en el momento del expulsivo. Esta es la preocupación mayor de las mujeres, no tener una parálisis , pero de todas formas, estos días se ha pulbicado esta noticia de una mujer que “… se queda parapléjica al alumbrar a su primera hija debido a una infección hospitalaria contraída posiblemente al ponerle la epidural”. Por suerte no es común, pero no sólo es posible en pacientes polimedicados y con graves cuadros de enfermedades.

 

¿Perjudica al bebé? Fornet señala que “no sólo no perjudica al bebé sino que la anestesia epidural puede beneficiarle dado que el dolor ocasiona alteraciones en la madre a nivel bioquímico pues se generan más hormonas del estrés (cortisol) y catecolaminas que podrían reducir el flujo sanguíneo que llega al útero”.

La reducción de flujo sanguíneo que llega al útero, se produce en la mayoría de los casos, tras la hipotensión secundaria a la administración de la epidural, pudiendo provocar hipoxia, acidosis fetal y posible daño neurológico.

El estrés en la madre puede producirse , mayormente, por el trato poco humanizado, la gran afluencia de profesionales que entran y salen de la habitación de la mujer casi sin presentación alguna, el uso de un lenguaje y terminología incomprensible para la mujer y su pareja, el cambio de sala de dilatación al paritorio….entre muchas otras cosas. Además, la liberación masiva de catecolaminas por parte del bebé, es necesaria para el “despertar” del recién nacido (respirar por sí mismo, cese de la circulación fetal, activación del cerebro…)

Adjuntamos un consentimiento informado de epidural, para todas aquellas mujeres que lo firman sin habérselo leído, para que sean un poco más conscientes de los riesgos que se corren al ponérsela; porque por mucho que nos intenten decir lo contrario, LA EPIDURAL NO ES INOCUA.

La Guía de Práctica Clínica de Atención al parto Normal, del Ministerio de Sanidad, dice que: “Se recomienda informar a las mujeres de que la analgesia epidural es el método más eficaz para el alivio del dolor, pero que puede producir hipotensión, retención urinaria, fiebre y alarga la segunda etapa del parto, incrementando el riesgo de parto instrumental y el uso de oxitocina” (4).

La analgesia epidural es una buena opción, pero no debería ser considerada como la primera opción para el alivio del dolor en el parto.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Chalmers B, Mangiaterra V, Porter R. WHO principles of perinatal care: the essential antenatal, perinatal, and postpartum care course. Birth. 2001; 28 (3): 202-207.
  2. Hodnett ED, Gates S, Hofmeyr GJ, Sakala C.Apoyo continuo para las mujeres durante el parto (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, número 4, 2007.
  3. Hodnett ED, Downe S, Edwards N, Walsh D. Centros de obstetricia con características familiares versus centros de obstetricia institucionales convencionales (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, número 4, 2007
  4. http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/guiaPracClinPartoCompleta.pdf

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *