Vigo y su banco de leche materna

By | octubre 16, 2016

Hace unos 4 meses que se inauguró el banco de leche materna del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.  En estos 4 meses han conseguido unas 40 madres donantes y aunque no sabemos a cuantos niños han ayudado con esa leche, sí sabemos que, sean los que sean, gozan de mayor salud gracias a esas mujeres.

Desde Luna de Brigantia hacemos promoción del banco porque conocemos la generosidad de las mujeres con las que tratamos y les transmitimos la importancia que tiene que los niños prematuros y enfermos, pero también los sanos, tomen leche humana.  Quizá por esto, porque nosotras no obtenemos ningún beneficio directo del banco de leche materna pero sí nos esforzamos en enviar donantes, nos indigna que a veces desde el propio hospital estén poniendo trabas a las lactancias.

En planta, en algunas ocasiones, no se apoya la lactancia, y ya sabemos que el personal es escaso, pero hay situaciones para las que no hay excusa:

  • Un bebé con menos de 24 horas de vida, que ha hecho piel con piel con su madre, ha estado mamando y lleva 3 horas durmiendo, con una glucemia de 52 y una temperatura de 37º no necesita ningún biberón.  Nosotras hemos tenido que ir al hospital a ayudar en la lactancia a esta mujer, que por suerte, se negó a dar el biberón que le indicaba la enfermera-auxiliar-…  Y lo único que necesitaba esta mujer era explicarle como estimular un poco a su bebé y corregir ligeramente la postura.
  • Una madre que se va a casa a las 48 horas posparto y que dice que se nota los pechos calientes y duros, pregunta al personal de la planta que si eso es normal y que es lo que puede hacer.  La respuesta que le dan es que “será una buena candidata al banco de leche”.  Esta mujer, a las 4 horas de llegar a su casa, tenía una ingurgitación mamaria que le impedía poder amamantar a su bebé, tenía el pecho caliente y rojo,… estaba al borde de la mastitis.  Tuvimos que ir a su casa a las 8 de la tarde para ayudarle a aliviar la congestión mamaria y conseguir un buen vaciado, saliendo de allí a las 12 de la noche.  Es cierto que sería una buena candidata al banco de leche, pero tiene terror a hiperestimular su pecho y verse como en el posparto, así que el banco de leche ha perdido una potencial donante.
  • Una madre que en 24 horas no ha conseguido que su bebé se enganche al pecho y que toda la ayuda que ha recibido son biberones, cuando llegamos a su habitación en el hospital, ponemos piel con piel al bebé y con muy poquita ayuda se consigue el primer agarre y una buena toma, soltándose el bebé a la media hora.
  • Una diada madre-bebé de 2 meses, que el bebé tiene que estar ingresado por una infección y su madre sólo tiene en la habitación una silla y una butaca.  Una mujer que puede pasarse unas 15 horas al día con un bebé en los brazos y en la teta, no dispone de una cama en la que poder acostarse, tumbarse y amamantar a su bebé cómodamente durante una semana que duró el tratamiento.  Ya sabemos que esta no es la planta de obstetricia si no la de pediatría, pero al final, es política hospitalaria que está interfiriendo con la lactancia.
  • Una madre con un bebé ingresado en neonatos que tiene una butaca dura, por mucho que le digan que puede estar todo el tiempo que quiera haciendo piel con piel con su bebé, no podrá hacerlo porque su cuerpo tiene un límite, pero si además, se le insiste en que vaya a descansar y contradiciendo su instinto se va, y en ese tiempo le dan un biberón de leche artificial en lugar del de leche materna que acaba de entregar antes de irse… eso tampoco ayuda.

Pues lo que nos ha motivado a escribir esta entrada, la gota que ha colmado el vaso, es este comentario que hace una madre sobre su estancia en el hospital Álvaro Cunqueiro:

comentario sobre maternidad del H. Alvaro Cunqueiro

No dudamos que las compañeras sean un amor y que ese biberón pueda estar justificado, pero si de verdad quieren favorecer y potenciar la lactancia materna, había otras formas de alimentar al bebé.  Se podía dar la leche con dedo y jeringa, con cuchara, con vaso,… Además, aunque sea leche de fórmula y en biberón, con un bebé de días, debería ser la madre la que alimente al bebé; y debe hacerlo en contacto piel con piel, mirándole a los ojos, abrazándolo,… porque por mucho que su hermanito de 4 años adore a su recién estrenada hermana, eso está dificultando una lactancia en la que ya hay algún problema.

A nosotras, como empresa, nos viene mejor que no haya apoyo a la lactancia, que las madres nos llamen para ir a visitarlas en sus casas o al hospital; pero como parte de esta sociedad y de esta ciudad, nos da mucha pena, porque la mejor leche que puede recibir un bebé es la de SU madre, si esta no está disponible, la segunda mejor leche que puede recibir será la de otra madre humana (las vacas que producen la leche con la que se fabrica la leche de fórmula también son madres).  Pero cada vez que están poniendo trabas y dificultades a la lactancia, están haciendo que haya menos mujeres que den SU leche a SUS bebés y también que haya menos mujeres que donen leche al banco de leche.   Nos encantaría sentirnos orgullosas al leer algún día que todos los niños sanos y enfermos, prematuros no no, cuyas madres no pueden amamantarlos con su leche, la reciban del banco de leche del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

Si quieres hacerte donante de leche, puedes escribir al correo electrónico bancoleitevigo@sergas.es

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